sábado, 31 de enero de 2015

Cristina dijo, Néstor dijo. Libertad de expresión.

En su discurso de ayer, la Presidenta le recordó a una ONG que nuclea a jueces y fiscales que la libertad de expresión es para todos, y que el fundamento reside en el principio constitucional de igualdad, algo que esa ONG y los magistrados que la integran deberían saber si es que saben derecho. 

Dijo Cristina
"Finalmente para terminar quiero decirles también a todos los argentinos, ante algunas manifestaciones que he escuchado hace unos días, provenientes de una organización no gubernamental, una ONG que nuclea a jueces, magistrados, fiscales, y su presidente dijo que yo no debería opinar ni hablar; quiero decirle que todos los argentinos somos iguales. Que la libertad de expresión y la libertad de prensa es para los 40 millones de argentinos, incluida la Presidenta. La libertad de prensa y de expresión, que debe ser respetada, no es solamente para los que critican, que tienen todo el derecho, insultan, agravian o descalifican al gobierno, la libertad de prensa es para ellos pero también es para nosotros, para los que creemos y pensamos de otra manera. Porque en eso radica la libertad, en que todos puedan hablar. Me resultó una frase tan poco feliz, es como si yo dijera que los jueces y los fiscales solamente deben hablar por sus sentencias o sus dictámenes, una frase que habrán escuchado más de una vez, y también habrán escuchado todos los días a jueces, fiscales, hablar de lo que piensan y lo que se les ocurre, y están en todo su derecho, desde la más alta magistratura del Poder Judicial hasta el juez de primera instancia y los fiscales, todos tienen derecho a hablar. Pero nadie desde otro poder le puede decir a la Presidenta que se calle la boca y no hable, porque hablar voy a hablar todas las veces que quiera. No hablo del Parlamento, porque es obvio que por su propia función, parlare, parlamento, tiene que hablar, pero es bueno decir que cuando los jueces y los fiscales hablan también forman opinión, y sobre todo cuando tienen causas también crean opinión en la sociedad. Y son los que deciden, porque en definitiva yo no decido en el Poder Judicial y por lo tanto puedo hablar, pero los fiscales y los jueces son los que deciden, son los que formulan opinión pero después firman sentencias, que no tienen apelación porque es el último poder del Estado al cual pueden recurrirse los actos del Poder Ejecutivo hasta los actos del Poder Legislativo. Por eso, si desde el presidente de la Corte hasta el último juez de primera instancia, pasando por todos los fiscales, pueden hablar, hacer reportajes, declaraciones, calificar, siguen listas opositoras al gobierno, públicamente declaradas como tales, ¿cómo no voy a poder yo, que soy la Presidenta y que estoy sometida al juzgamiento, primero del Parlamento, y después de los jueces y fiscales, no voy a poder hablar? Por favor, lean la Constitución y vean que el artículo más importante de la Constitución es el 16, el que dice que todos los habitantes son iguales, que en la República Argentina no hay privilegios, cualquiera sea el cargo que ostenten. Creo que es pre-democrático intentar silenciar voces, sobre todo en un mundo que se ha caracterizado cada vez más por mayor pluralidad, por mayor diversidad, por mayor acceso a las redes, por mayor pluralidad en la posibilidad de decir cada uno lo que pensamos. No nos pueden cercenar en la democracia el derecho a expresarnos, no nos pueden sitiar, no me interesa una democracia silenciosa ni silenciada, porque no es democracia, ya hubo demasiado silencio en este país. Lo que pasa que tal vez lo que no guste no es que hable, sino las cosas que digo, que es otra cosa muy diferente"

Ahora podemos remontarnos al jueves 3 de marzo del año 2005, y recordar el discurso pronunciado en el Salón Blanco de la Casa de Gobierno, con motivo de la firma del acta de compromiso para el esclarecimiento de los atentados a la AMIA y a la Embajada de Israel.

Dijo Néstor
"Y esto fue así, una práctica que siguió adelante durante muchísimo tiempo. Leía hoy a la mañana un comentario de la Sociedad Interamericana de Prensa, la SIP. Siempre me dicen que no diga estas cosas porque trae problemas, ¿pero si no lo digo yo que soy el Presidente quién lo va a decir en la Argentina? Creo que hay que decirlo porque me acordaba de que esta sociedad está tan preocupada en ver cómo se van a distribuir los fondos, porque hay que darles los fondos a los medios más grandes, es decir que eliminemos el pensamiento de los grupos de prensa más chicos que puedan existir porque de acuerdo con la capacidad de venta que se tiene se debe distribuir la propaganda en la Argentina. Fíjense el concepto que tienen, cómo vienen a cuidar los intereses. Yo siempre digo que la SIP está emparentada con el doctor Escribano, que tanto se ocupó por la libertad de prensa durante la dictadura militar en la Argentina, que tanto se ocupó por los argentinos que sufrieron, que tanto esfuerzo hizo desde el diario en que le tocaba estar. Salvando a alguna gente del diario, no quiero involucrar a todos pero al doctor Escribano se lo he dicho personalmente y le voy a decir con absoluto respeto que ahí tendría que haberse visto, cuando había periodistas detenidos, periodistas desaparecidos, periodistas torturados, periodistas extorsionados; ahí no había libertad de prensa en la Argentina. Y después seguramente hubo algunas actitudes, ustedes saben cómo se manejan algunas cosas y cómo se manejaron algunos temas, cómo se iban determinando conciencias. Pero yo digo con absoluta firmeza que en la Argentina las libertades son totalmente plenas, absolutamente plenas, tanto para pensar totalmente diferente como para decir lo que uno piensa. Porque evidentemente ser Gobierno no significa callarse la boca ni aceptar y ser más amplio porque por ahí uno no coincida con determinado medio. Si yo no estoy de acuerdo con un medio, por más diarios que pueda vender se lo voy a decir, total lo importante es decir lo que uno piensa y no ver cómo queda parado mediáticamente. Porque así nos fue en la Argentina durante tanto tiempo, más preocupados por lo que dicen los medios que por lo que necesita y piensa la gente. A mí me interesa lo que necesita y piensa la gente y honestamente trato de escucharla permanentemente. Con todo respeto hacia todos, como siempre, pero diciendo lo que uno piensa"


Pasan los años y es notable la coherencia de ambos, Cristina y Néstor, para reivindicar el derecho a la libertad de expresión de parte de quien ocupa la Presidencia de la Nación. 

Y es notable también cómo se mantiene la pretensión de los sectores corporativos de querer callarlos.

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